martes, 5 de julio de 2011

Ingresos, beneficios, capital y ampliaciones

Las compañías biofarmacéuticas tienden a ser financieramente muy frágiles.

Pocas compañías del sector –aparte de las grandes biotecnológicas y otras consolidadas- generan ingresos recurrentes y beneficios. No tienen productos en el mercado, pierden durante muchos años y “queman” ingentes cantidades mensuales de capital (millones de dólares al mes) en I+D y elevadísimos salarios. Esto obliga a periódicas ampliaciones de capital que diluyen la participación de los accionistas. No es habitual que recurran a préstamos, básicamente por la arriesgada naturaleza de su actividad y porque el coste de capital de estas compañías es menor que el coste de endeudamiento.

Además de las ampliaciones de capital, una biotecnológica sin productos en el mercado cuenta con las siguientes fuentes adicionales de capital: ingresos por licenciamiento de tecnología y compuestos, subvenciones a la I+D, “upfront payments” y “milestones”, estos 2 últimos en virtud de acuerdos de colaboración y la consecución de determinados hitos en el desarrollo clínico de un fármaco.

Pero como hemos dicho, el "recurso natural" de una biotecnológica es acudir recurrentemente a ampliaciones de capital, al menos hasta que comienza madurar financieramente con la aprobación de su primer medicamento.

El timing y las condiciones en que se efectúan las ampliaciones son cruciales para la salud financiera de la compañía. Una mala gestión en este área puede infligir un daño irreparable al valor.

Es necesario contar con una compañía bien capitalizada y hemos de asumir como inversores en biotecnología que las ampliaciones se producirán periódicamente. Son una certeza (como los impuestos y la muerte) en las pequeñas bitecnológicas, pues son la savia que las hace crecer y, aunque las ampliaciones generalmente causan un daño temporal a nuestra inversión -el recibimiento de una ampliación dependerá de lo que esté esperando el mercado y de los antecedentes-, suelen representar una oportunidad para abrir una posición en un valor o ampliarla con un descuento significativo.

Si los fundamentales del valor son sólidos y las ampliaciones se alternan con avances significativos en el pipeline, si las expectativas para los próximos meses son positivas, si la ampliación era razonablemente esperada y si el descuento en la ampliación no es excesivo respecto al precio medio del valor durante los últimos meses ni lo es el tamaño de la colocación, nada debemos temer como inversores ante una ampliación. La acción se recuperará en poco o muy poco tiempo -incluso días y minutos- y encarará nuevos máximos, puesto que en realidad la ampliación ya estaba descontada, por lo que el anuncio de una ampliación no hace sino despejar el camino para un nuevo avance del precio. Si ante una ampliación bien hecha, el precio cae -inicial y paradógicamente- con fuerza, podemos estar casi seguros de que se debe al efecto combinado de 2 factores: el descuento con el que se realiza la ampliación para los nuevos inversores y el ataque momentáneo de los cortos que esperan hacer huir a las manos débiles.

No es posible predecir con exactitud el momento en que una compañía ampliará capital y, por supuesto, la Dirección de cualquier compañía tratará de ser impredecible en este aspecto. Pero hay una serie de pistas que nos ofrecen información acerca de la proximidad de una ampliación. Los 10Q o 10K "SEC filing" (los informes y hechos relevantes comunicados a la SEC) y las propias preentaciones en eventos para inversores nos dicen cuántos meses de capital le quedan a la compañía para operar al ritmo actual. Si la compañía no cuenta con un margen de al menos 18 meses podemos esperar una ampliación en menos de 6 meses, pues nadie sensato espera a tener menos de 1 año de "vida" para ampliar capital, ya que se expone a entrar en una peligrosa espiral de caídas en el precio y a poner en grave riesgo la salud financiera de su compañía.

Por supuesto, si la acción se aprecia fuertemente la probabilidad de que la compañía amplíe capital -aprovechando la exhuberancia del mercado- se incrementa notablemente independientemente del capital que posea en ese momento.

Es también altamente probable que en los 6-9 meses anteriores a cualquier evento decisivo (resultados de una fase III, decisión de la FDA, etc.) una biotecnológica amplíe capital. Esta circunstancia, cuando se hace evidente tiende a presionar el precio a la baja. Es creencia generalizada que si la ampliación se hace antes de tales eventos es porque la compañía sabe o tienen indicios fundados de que los resultados serán negativos. Esto no es así: la incertidumbre siempre existe, por lo que la compañía debe ampliar capital por mero sentido de la prudencia y la supervivenvia para garantizar la continudad operativa de la compañía y minimizar el daño a los accionistas en caso de resultado desfavorable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario